Las flores de los fantasmas

Las flores de los fantasmas crecen febriles sobre mi lápida, encharcando de pétalos mi hígado; pasan los segundos retorcidos sobre la densa capa de corazón terráqueo, pasan llenos de agua, de nudos, de jazz. Pasan y no me miran, suceden y no vuelven más, pero dejan un rastro de colores que duran solo un minuto, que mueren temprano, se apagan y desaparecen entre la arena de este cementerio empolvado y reseco.

 

Y es bello que nadie esté allí para verlo, sólo los fantasmas, que nadie pueda entender la muerte de los colores, la intensidad de sus escasos pálpitos, la fugacidad de su póstumo eterno brillar.

 

 

 

 

.

Anuncios

Publicado por

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s