Dos niñas


Dos niñas juegan tibias en la acera, pesan sus movimientos lentos sobre canicas y faldas azuladas; las veo cómo miran todas las piedras del suelo y palpan su estructura pequeña y ovalada, llevándose a la boca las más suaves y leves.

Sus manos son como tela conducida hacia todas las cosas que carecen de importancia pero rebosan fluorescencia. Las envidio porque entienden la poesía, antes de que los hombres grandes las adiestren, las castiguen, las terminen, entienden los poemas.

Entienden el orden de la textura nimia y vulgar y el aforismo en lo complejo, la brevedad de los matices. Juegan tristes en la acera sin apenas rozarse, siendo un detalle sobre el asfalto, siendo dos flores inapetentes. Acuclilladas y ligeras, se elevan sin saberlo hacia una madurez ocre donde la acera es una cuesta de colores apagados.

 

Anuncios

Publicado por

Un comentario sobre “Dos niñas”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s