Madres de hierba


Hoy siento mis manos diluirse contra lo externo y alejarse de la gravedad convencional, siento la superficie de las hojas brotando debajo de mi cuerpo arqueado y finito, y saboreo con las uñas la clorofila fresca.

La sombra abierta de las orgánicas madres de hierba, despejan la lenta sepultura de los plásticos quemados y los cuerpos sin memoria. Todavía los fondos hondos de las carnes de palo transitan por nuestras emociones lejanas y oníricas, en vez de corresponder con nuestros escalones internos, rojizos y necesarios. Una insípida correa de amor propio diluye el miedo vegetal y el sonido de las semillas pensando, con pausa, en nacer.

Toda esta borrosa hiedra que duerme con tristeza en el último comienzo de lo humano, se viste de negro, se pudre de blanco y cae hacia un infinito agujero de ojeras y odas a la patria edificada sin danza.

Anuncios

Publicado por

4 comentarios sobre “Madres de hierba”

  1. Y cada vez que te leo un cuadro de Picasso con los ojos de Miró se funden en mis ojos con la locura de Dalí, no sé por qué los nombro, pero, son tantas formas y colores enjuagando mi mente estática cuál estación de otoño pudriéndose de frío, hasta los gases nobles ayudan a descomponerme en tu cuarto principal. Ahora soy un tinte más, una palabra desechada por tu lengua, un escupitajo poético y orgánico que paraba tu proceso volátil y desmembrado de vida.

    Felicitaciones Cristina por llevarme siempre por ese río de cascadas oníricas y dejarme entre la piedra madre de manantial.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s