el río

Processed with VSCO with m3 preset


Tú y yo acabándonos en la superficie del río,

quedándonos en el agua y las rocas,

pasando al reflejo, a solamente la luz,

dejando en la orilla nuestros cuerpos levemente morenos,

tendidos al sol y a la arena.

 
Tú y yo ahora en el fondo de lo infinito

que espera, bajo la materia, a ser habitado,

y sonidos de insectos y pequeños ojos de animales

posados ya sobre lo que dejamos arriba,

y un puñado de vegetación salvaje

trepándonos para recomponernos en la suela de las semillas.

 
Cuatro manos pasando a la capa del barro

y mientras, lejos, donde no llega el movimiento,

una breve ola estática

significando nuestros seres para siempre.

 

Anuncios

Ascos

Hoy el día ha sido como un trago de agua mineral.

Viene como viento, grita, araña la pared, se extirpa mis palabras del oído, del fondo de su cuello tenso. Microverso en esta microbiblioteca viva donde gotean lágrimas de saliva templada. Volviendo a las telarañas, tejido estricto de la plataforma que abarca burdeles de hilos finos, burdeos, sol antes del nuevo ciclo. Una esquina salpicada de mostaza, una gotera de vinagre y un mendigo que en la calle habita, lamiendo caridad de mugre en dedos de ignorancia, en uñas largas colmadas de barro, una sien naranja que al doler palpita, un tendón que tensa más de la cuenta la piel a la que está sujeto.

Ha sido un día sin grandes glorias, un día de dormir en marquesinas, de esperar a la siguiente esquina, al próximo zapato extraño que me hable desde algún escaparate y diga “deja aquí tus complejos y esos calcetines sudados”. Un día de horas pequeñas, de grandes ascos.