forma y preludio

Processed with VSCO with a6 preset


Hondas fosas huecas de pintura y planta

habitan caracolas en la tierra seca,

grueso grano óseo, curva estalactita,

es recorrida por la hormiga de todo el universo.

 

Hay ruido en el insecto,

en la delicia colectiva,

hay una húmeda forma de desprendimiento,

un equilibrio en el cuerpo

y una mujer en la herida.

 

noche amarilla

2017-05-03 12.18.59 1-1


Hay una mosca en el pasado,

donde aún me resulta bonito

verte llorar de soledad.

 

La noche cuelga y se vuelve amarilla,

de pronto todas estas hojas secas

adquieren una violenta forma de estar quietas

rozando, con sus muertos tallos, mi pared.

 

Y me pregunto,

¿voy a sentirme así para siempre?

 

Sé que no quedan demasiados minutos

de esta sensación poco profunda,

quizás un par de olas más

y luego, como siempre, nada.

 

sola en la sombra

2017-03-05-10-23-25-2


Me siento, a mi propio paso, piel de mandarina, toda mi inteligencia queda a la fea sombra de un cuerpo y, ¿dónde voy a situar esta curva blanda?, ¿dónde voy a llevar a morir estas uñas y este pelo?

La única forma sin piel que conozco es la idea. La única idea que conozco proyecta soledad donde está mi cuerpo, que duele desde el nacimiento.

Y así me miro, sola en la sombra, seca en las cosas.

 

soy las tetas y el alma

2017-03-15 12.13.40 1


/autorretrato/

Cuando me enamoro siento moscas, y el resto del tiempo me siento la niña triste que sube la escalera; siento el dolor de las manzanas y las cortinas y, a menudo, quiero salir del verbo. Observo las cosas de las cosas y me admiro con el asco de la levedad y las flores. Siento el laurel y lloro ante el movimiento; estoy quieta en la ropa y me quiero con toda mi soledad. Soy en la sombra y en la sopa y desearía resumirme a luz y agua, pero no hay danza que me ampare. Soy el acto de sentarme en una silla, soy una cucharada, la leche y el pan; me espero en una mesa, me contengo en la biología. Me siento el insecto femenino de un jardín que nunca florece y, aún así, está lleno de flores.

 

cosquillas

2017-01-08-10-36-34-1


Yo era las cosquillas de mi madre y me ha costado acostumbrarme a quién no lo hacía bien, a desvestir de género el gesto, la anatomía, el deber, llamar a las cosas por su ser y no por su nombre con letras codificadas con un censo masculino, entablar un diálogo profundo en una superficie espesa con sus ojos en mi ombligo; tratar de respetar una complejidad anónima construida sobre un instante y no sobre un individuo. Y sentir esta amarilla y tersa existencia mía, como una danza en la danza.

 

vestido amarillo

2016-08-16-03-58-24-1


Desnudo este gesto de objetivo, me uno a los otros, a todos, para vestirlo y me siento correteando por la sociedad. Esta salvaje manera de reconstruir mi vida me hace preguntar ¿qué día eres?, ¿no te duele ese vestido amarillo? Me proyecto, lloramos y plantamos flores, pero borrachos; pierdo el tiempo contigo y me siento a mirarte en una silla, a ser leve primero, para luego ser mujer, persona, hombre, madre sin hijos, hermana, compañera, nunca enemiga pero a veces distancia emocional. Me replanteo todos los pasillos por los que camino a ras de la pared, siento que soy una maceta llena de insectos y colores, me siento la náusea de todos los enamorados, me siento rastro y reacción, me extirpo a mi misma, me trasplanto el todo y va doliendo pero cabe, salvajemente va doliendo, pero cabe.

 

la leche y el pan

2017-01-11-06-17-33-2-1


Existe una droga materna, bella, orgullosa, severa, es un teatro mental con luz de colonia, una celebración mínima de los lápices y las manzanas; son lentas palabras de sanidad, el umbral de una mujer es el daño de un beso, la curva de los cuerpos, es un túnel apoyado sobre el suelo, una honda dependencia, el íntimo cuero de las maletas, los platos oscuros, el martes cuadrado, las náuseas en el sillón, la cáscara breve del huevo, es la voz permanente, la casa y la esquina, la grasa nerviosa del pelo, es el bosque modelo y la blanca vejez que se lleva en las uñas, es ella una talla estirada hacia la harina, un flaco roce de sudor; cuando la sociedad opera es semilla, o es magia y adulta y secretaria y a veces es masculina y, entonces, militante del absurdo. Es el síntoma primero de la vida, es la leche y el pan de la tierra de los niños, y no un vino amargo seduciendo vuestras lenguas.